🔸 Especialistas y legisladores advierten vacíos en la regulación de terapias intravenosas que se ofrecen en clínicas y spas, tras casos graves en Sonora.

#SINALOA | En México, la aplicación de “sueros vitaminados” —también conocida como sueroterapia— se ha expandido en clínicas privadas, spas y centros de bienestar sin una regulación clara, lo que ha encendido alertas entre especialistas y autoridades sanitarias.

El tema cobró relevancia luego de los casos registrados en Hermosillo, Sonora, donde varias personas murieron tras recibir este tipo de tratamientos, lo que evidenció fallas en supervisión y control sanitario.

Expertos señalan que estos procedimientos, que prometen beneficios como mejorar la energía, fortalecer el sistema inmune o “desintoxicar” el cuerpo, carecen de respaldo científico sólido y pueden implicar riesgos graves al ser administrados sin protocolos médicos adecuados.

Entre los principales peligros destacan infecciones, reacciones adversas, contaminación de sustancias y complicaciones derivadas de introducir directamente soluciones al torrente sanguíneo, especialmente en lugares que no cumplen con estándares sanitarios.

Ante este panorama, especialistas, legisladores y organizaciones han pedido establecer reglas claras para su aplicación, desde la certificación del personal hasta el control de insumos y la supervisión de establecimientos.

También se plantea revisar la actuación de autoridades regulatorias, como la Cofepris, para evitar omisiones que permitan la operación de estos servicios sin vigilancia.

El debate gira en torno a la necesidad de cerrar vacíos legales y garantizar la seguridad de los pacientes frente a una práctica que ha ganado popularidad, pero que puede representar un riesgo cuando se realiza fuera del ámbito médico formal.