🔸 El coordinador de Morena en San Lázaro llamó a no minimizar las nuevas formas de control geopolítico y subrayó la importancia de la defensa constitucional de la soberanía frente a presiones externas.

#CDMX | El líder parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, advirtió que las presiones de Estados Unidos para adquirir Groenlandia evidencian que el llamado “imperialismo territorial” no es un fenómeno superado, sino una práctica vigente que representa riesgos para América Latina y otras regiones del mundo.

A través de redes sociales, el legislador compartió sus reflexiones sobre el tema y subrayó la relevancia de que la ciudadanía conozca estos hechos. En su cuenta de X, antes Twitter, @RicardoMonrealA, difundió un artículo de su autoría acompañado de un video en el que sintetiza sus principales consideraciones.

“Les comparto un artículo sobre Groenlandia y cómo el poder territorial, que parecía asunto del pasado, hoy reaparece bajo nuevas formas de control y acuerdos estratégicos. Un tema clave para entender qué ocurre en el mundo”, escribió Monreal, al tiempo que calificó el fenómeno como “un eslabón más del nuevo imperialismo territorial”.

El diputado recordó que la última vez que el gobierno estadounidense compró un territorio fue en 1917, cuando pagó a Dinamarca 25 millones de dólares en oro por las Islas Vírgenes, y señaló que durante décadas se pensó que este tipo de procesos eran reliquias históricas. No obstante, afirmó que el caso de Groenlandia demuestra que administraciones como la del presidente Donald Trump han impulsado estrategias económicas vinculadas al control territorial, particularmente por el interés en recursos naturales estratégicos como las llamadas tierras raras.

Añadió que estos intentos suelen justificarse bajo argumentos de “seguridad global”, competencia estratégica o control de espacios vitales, los cuales han sido interpretados por instancias internacionales, como la Unión Europea, como amenazas a la soberanía de los países.

Monreal explicó que el nuevo imperialismo territorial no siempre se presenta de forma abrupta, sino mediante presiones económicas, propuestas aparentemente negociadas o estrategias graduales que buscan consolidar el control material sin un reconocimiento jurídico inmediato, lo que termina por erosionar la soberanía de los territorios involucrados.

En el caso de México, destacó que se han impulsado reformas constitucionales para reforzar la defensa de la soberanía nacional y la integridad del territorio ante cualquier forma de intervención extranjera, ya sea por tierra, mar, espacio aéreo o territorio interno.

Asimismo, reconoció que la conducción presidencial de la política exterior ha permitido al país mantener una postura coherente, apegada al derecho internacional y alejada de presiones que pretenden normalizar el uso de la fuerza sobre la ley.

Finalmente, Monreal advirtió que para América Latina el mensaje es claro: la defensa del derecho internacional debe asumirse como un mecanismo de autoprotección, ya que normalizar la “negociación” de la soberanía abre la puerta a riesgos reales para las naciones.